sábado, 26 de noviembre de 2011

David Ferrer, el triunfo de la clase trabajadora que ha logrado eclipsar a Rafa Nadal




Son amigos y compañeros de equipo pero cuando hay una red en medio estos lazos se quedan a un lado.Parece que en la última década el tenis español se podría resumir con un nombre propio: Rafael Nadal. Incorrecto. Es cierto que la estrella del mallorquín, alimentada por los títulos, los récords y sus marcas históricas, parece infinita y hace que su sombra sea demasiado alargada. Precisamente es ahí donde encontramos a David Ferrer, el sinónimo de la clase obrera que tiene la mala suerte de coincidir en el tiempo con un tenista excepcional. Algo parecido le pasa al Real Madrid con el Barça decía Cruyff estos días.

Nadal ha gozado de la atención de los focos, bien ganada, mientras Ferrer estaba a lo suyo: trabajando, peleando, esforzándose y ganando sin gozar de ese interés. Lo cierto es que siempre ha estado ahí y nunca ha salido del escenario tenístico español y tampoco del internacional: por algo está entre los cinco mejores del mundo. Y es que el tenista de Jávea puede gritar a los cuatro vientos que él ha sido capaz de vencer a tres números uno.
En algunos momentos ha podido interpretar un papel secundario pero ahora mismo es el protagonista indiscutible. Con un Rafa bajo de forma y con la pasión por el juego de perdida,Ferrer se reivindica en Londres, una vez más, como el tenista español de moda. Con su juego atrevido, osado y la premisa de 'querer es poder' se ha plantado en semifinales. Es el único representante nacional y está dispuesto a recoger el testigo de Álex Corretja, el último español en ganar la Copa de Maestros en 1998.

Con la humildad por bandera, Ferrer se está ganando, set a set, un reconocimiento difuminado por la omnipresencia de Rafa Nadal. A sus 29 años, el alicantino se puso la capa de héroe anónimo y no le ha ido nada mal. Fue capaz de doblegar a Djokovic, el mejor tenista del momento, y con la clasificación en el bolsillo se permitió el lujo de tropezar ante Berdych aún sabiendo que esa derrota le llevaría a enfrentarse a Roger Federer. El español no pudo con el suizo en las semifinales y cayó derrotado por 7-5 y 6-3. Pese a ello sigue pidiendo permiso para ser grande. Y lo es. A pesar de sus compatriotas. El pequeño David (mide 1'75 lo que le convierte en uno de los tenistas más bajitos del torneo) se hizo grande. Pero quiere más: defender el escudo español ante Argentina en la final de la Copa Davis.

sábado, 19 de noviembre de 2011

Camino a Londres - David Ferrer, el gladiador incansable

Por tercera vez en su carrera, el de Jávea jugará la Copa Masters, donde fue finalista en 2007. Sus piernas infinitas y su tenacidad le han impulsado al número cinco del mundo, desde donde espera sorprender en Londres y atacar a su gran objetivo, la Copa Davis.


A veces en el tenis, la línea que separa el desconocimiento del triunfo es muy corta. David Ferrer ha experimentado el paso de una a otra dimensión tras un largo camino. Muchos tenistas la cruzan y a unos les cuesta más que a otros. Se asentó entre los mejores en el 2007, alcanzando la final de las ATP World Tour Finals en Shangai Aunque su punto de partida, su punto de inflexión, fue en el US Open de ese mismo curso. Nueva York fue el escenario donde salió a relucir el juego de un gladiador. El español maravillaba partido a partido, sorprendiendo, no a sus rivales, si no a todas las almas que presagiaban desde sus butacas las batallas. Tras superar entre otros a David Nalbandian o Rafael Nadal, el alicantino alcanzó por primera vez la penúltima ronda de un grande. Su rival, Novak Djokovic, le apeó de la última ronda. Pero no importaba. 'Ferru' había sacado la bestia que llevaba dentro y había cruzado esa línea tan importante que puede marcar la carrera de un tenista. Pero todavía quedaba lo mejor. El español se colocó entre los ocho mejores del momento y consiguió el pase para la Masters Cup de Shangai. Allí cerró una temporada de ensueño alcanzando la final, donde sólo Federer consiguió frenarle. Se había convertido en el número cuatro del mundo.


No obstante, la trayectoria de David hasta alcanzar la gloria no ha sido nada sencilla. El tenista comenzó a formarse a los ocho años. Ya como alevín dio sus primeros pasos, proclamándose campeón de Valencia y siendo semifinalista en el Campeonatos de España y Europa. Continúo su progresión y tras ganar el campeonato de España de la categoría sub-15, recibió una beca con la que se fue a Barcelona para continuar su progresos empuñando una raqueta como arma. Tras ganar el campeonato de Europa y del mundo por equipos, abandonó L´Hospitalet en 1999 para regresar a Valencia. Allí, ingresó en el Club de Tenis Denia a las órdenes de su actual entrenador, Javier Piles. En el año 2000, tras ganar varios torneos Challengers, se adentró en el circuito profesional con pies de plomo.

Sólo dos años tardó en conquistar su primer torneo ATP en Bucarest. Joven, talentoso y con un triunfo a sus espaldas. Los entendidos del tenis podrían presagiar que una nueva estrella estaba emergiendo. Sin embargo, hasta 2006 no volvió a conquistar ningún título. ¿La causa? Podríamos decir que la desconocemos. Ese salto de calidad en el circuito, siempre es difícil. No obstante, ya en el 2006 dio un salto importante colocándose entre los diez mejores del ranking ATP. El 2007, le sirvió para asentarse como un tenista grande y reconocido a nivel mundial. Hasta los días que corren hoy, el alicantino ha cosechado varios títulos ATP 500 y 250.

Aunque resulte llamativo, Ferrer nunca ha conquistado un Masters 1000. Quizás en gran parte por la culpa de su compatriota Rafael Nadal, quien le ha privado de la victoria en las finales de Roma y Montecarlo, entre otros sitios. Sobre esta superficie, la tierra, es donde mejor se desenvuelve el ahora número cinco del mundo. Sin embargo, no le disgusta el cemento.A sus 29 años, nunca ha ganado un Masters 1000 Sus mejores recuerdos se han producido sobre la pista dura y espera que esta, una vez más, le permita hacer algo grande en esta Copa Masters. ¿Que si puede ganar David? Perfectamente. Hay quien podría advertir que 29 años son demasiados para cosechar su primer triunfo en un torneo de gran envergadura. Pero hablando de 'Ferru', no se puede ni plantear. Es un luchador y es uno de los mejores restadores del circuito. Pero sobretodo, lo que prima en él es su mentalidad. El español nunca tira la toalla y siempre continúa incansable un camino que, sin duda, acabará con títulos de gran entidad.

A esta Masters Cup de Londres llega tras hacer quizás la mejor temporada de su carrera, tal y como ha reconocido hace unos días en una entrevista a la ATP. Tras firmar un 2011 de ensueño en el que ha conquistado los títulos de Auckland y Bastad y ha alcanzado las semifinales de un grande, como es el Abierto de Australia, el valenciano intentará conseguir un triunfo que le lleve a la gloria.

martes, 15 de noviembre de 2011

El año de... David Ferrer

¿Cómo clasificaría usted a David Ferrer? ¿La cola incansable del big four o la cabeza destacada del resto? Seguramente sea imposible colocarlo en un estante determinado, ni tampoco nos hace falta. En un circuito monopolizado por cuatro nombres, Ferru es el aire fresco del batallador incansable.
Hablar de David es apoyar la espalda contra el respaldo y sonreír de felicidad recordando lo mucho que nos hace disfrutar partido tras partido. Un reflejo del Rafa mortal, una bestia del trabajo capaz de brillar en cualquier superficie.

Este año le han sobrado semanas para estar con los ocho mejores. Con todo derecho, Ferrer se ha plantado en Londres con la autoridad de los mejores. Estamos hablando del mejor año de su carrera, palabras mayores para un tenista que no deja de buscar su hueco en la Historia.

La temporada, y una parte importante de su trayectoria profesional, ha venido marcada por Rafa. Aunque grandes amigos, lo cierto es que el balear ha resultado para David una mosca cojonera de categoría especial (con todo cariño). Este año ha conseguido frenar la furia del mallorquín en pista rápida, alcanzando semifinales de Australia y final en Shanghái tras sendas victorias ante el número dos del mundo.

En ambos casos Murray le impidió dar un paso al frente. De todas formas, donde su palmarés hubiera engordado considerablemente sin la sombra de Rafa es sobre arcilla. En Montecarlo y Barcelona (una vez más Barcelona...), Ferru pisó final sin ceder set alguno en el torneo. De poco valió ante el mejor jugador que ha existido sobre tierra batida

Pero David sigue derrochando energía sin pausa. Nadie en todo el ranking ATP se merece más un Masters 1000 que el de Xábia. Mientras esto no ocurre, las alegrías se las han llevado dos los triunfos en Auckland (250) y Acapulco (500) y, muy especialmente, la Copa Davis.

Imposible olvidar la ENORME eliminatoria de David en Austin. En el más difícil todavía, Ferrer se sacó la espina de Mar de Plata para llevar en volandas a España hacia semifinales. Ahora mira a Sevilla de reojo, mientras defiende su derecho a discutir la supremacía de los de siempre en un torneo que ya le ha visto jugar una final (2007). Imposible profetizar rendimiento, pero si la sorpresa salta en el O2, seguro que Ferru está sobre la pista.


Nadal comenzará con Fish, Ferrer con Murray y Djokovic con Berdych

El número dos del mundo, el español Rafael Nadal, iniciará su recorrido por la Copa Masters, que comienza el domingo próximo en Londres, ante el estadounidense Mardy Fish, mientras su compatriota David Ferrer ante el británico Andy Murray el próximo lunes, igual que el número uno del mundo, el serbio Novak Djokovic, que empezará con el checo Tomas Berdych.

También el domingo, el vigente campeón, el suizo Roger Federer, cuarto del circuito, reeditará la reciente final del Masters 1000 de París y comenzará su participación en la Copa Masters ante el francés Jo Wilfried Tsonga.


El otro, liderado por Djokovic, lo conforman el británico Andy Murray, el español David Ferrer y el checo Berdych.El helvético ha quedado encuadrado en el mismo grupo que Nadal, con el que jugó la final el pasado curso, en el recinto O2 Arena de Londres. Tsonga, que hará su segunda aparición y el debutante Fish completan este cuarteto, en el Grupo B.

Federer llega a Londres con una racha de doce victorias consecutivas después de conseguir los títulos de Basilea y el Masters 1000 de París. El suizo, campeón de la Copa Masters en los años 2003, 2004, 2006, 2007 y 2010, pretende superar a Pete Sampras e Ivan Lendl, que al igual que el helvético acumulan cinco éxitos en la competición.

Nadal, por su parte, disputó su primera final en el torneo el pasado año. Ha superado este año tres veces al helvético.

Murray, por su parte, llega al torneo tras ganar 18 de sus últimos 19 encuentros. Desde que llegó a semifinales del Abierto de Estados Unidos, el escocés ganó en Bangkok, Tokio y Shangai. Murray y Djokovic estarán en el Grupo A con el finalista 2007, David Ferrer y Tomas Berdych, que participará por segundo año consecutivo.

La competición se abrirá el domingo con el duelo entre Federer y Tsonga, que jugarán por séptima vez esta temporada. A continuación, Nadal se medirá a Fish.

El lunes empezará con el choque entre Ferrer y Murray, que ha ganado las cuatro últimas ocasiones al español. Djokovic, que busca coronar una de las mejores campañas en la historia del tenis, jugará a continuación al finalista de Wimbledon del 2010 Tomas Berdych.

En dobles, los estadounidenses Bob Bryan y Mike Bryan y la pareja formada por el francés Michael Llodra y el serbio Nenad Zimonjic lideran los Grupo A y B, respectivamente. Otros dos equipos, los compuestos por el sueco Robert Lindstedt y el rumano Horia Tecau y la del indio Rohan Bopanna con el paquistaní Aisam-Ul-Haq Qureshi, que harán su debut en el torneo de fin de temporada.

.- Grupo A

Novak Djokovic (SRB)

Andy Murray (GBR)

David Ferrer (ESP)

Tomas Berdych (CZE)

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.- Grupo B

Rafael Nadal (ESP)

Roger Federer (SUI)

Jo-Wilfried Tsonga (FRA)

Mardy Fish (USA)