Fue una de las finales más parejas que vivió el Buenos Aires Lawn Tennis, con un tenis de alto vuelo que deleitó a todos los fanáticos del deporte blanco que se acercaron al Court Central.
Fieles a su estilo, Ferrero y Ferrer batallaron cada punto como si fuese el último, razón por la cual el partido duró más de dos horas y media.
Por cuarta vez en 10 años, un español se corona en Buenos Aires, luego de los triunfos de Moya en 2003 y 2006 y de Robredo en 2009.
De esta manera, el ex número 1 del mundo consigue su título número 14, el segundo consecutivo luego de su victoria la semana pasada en Costa Do Sauipe.
El Mosquito, 22 en el ranking, está buscando volver a su mejor forma y reinsertarse en la elite de los 10 mejores tenistas del planeta.