domingo, 4 de marzo de 2012

David Ferrer logra el tricampeonato del Abierto de Tenis en Acapulco



No había duda: sólo David Ferrer podría portar el sombrero charro de campeón Tanto fue así que lo compraron en tono negro con plata, justo la combinación que vistió el español a lo largo de la semana en la que se ratificó, por tercer año consecutivo, como el invencible en la arcilla de Acapulco.

Pero lo que nadie esperaba es que lo consiguiera en apenas una hora y 8 minutos, y que su rival (ese al que vimos imponente durante toda la semana, ese que sabemos tiene tenis para dar mucho pero muchísimo más) terminara diciendo: "¡Lo siento!", porque nunca pudo acomodarse en la cancha, o mejor dicho, Ferrer nunca se lo permitió.

"Quiero felicitar a Verdasco, es un digno rival mío, es un grande y estoy seguro que va dar muchas alegrías al tenis, realmente es muy bueno”, dijo Ferrer al recibir el trofeo de campeón y su premio de 300,000 dólares.

Sin embargo, Verdasco dijo: "No he sido digno rival para él, después del partido desastroso que he hecho no sé qué decir".


Con este triunfo, el español igualó la marca de tres títulos en el Abierto Mexicano que logró el austriaco Thomas Muster, quien tiene el récord de cuatro campeonatos consecutivos en 1993, 1994, 1995 y 1996.


En tanto, Ferrer, campeón en 2010 y 2011 del torneo mexicano, le ganó al colombiano Santiago Giraldo por 7-5 y 6-4.
Verdasco calificó a la final al derrotar en dos sets al suizo Stanislas Wawrinka, en un encuentro en el que el español no tuvo concesiones con su rival y venció en dos parciales 6-3 y 6-3.

domingo, 26 de febrero de 2012

David Ferrer conquistó Buenos Aires al vencer a Almagro

David Ferrer, una máquina de correr, se coronó campeón del ATP de Buenos Aires al superar a su compatriota Nicolás Almagro por 4-6, 6-3 y 6-2 en una final cambiante y de alto voltaje jugada en el Lawn Tennis Club, ubicado en el barrio porteño de Palermo.
Ferrer, quinto en el ranking mundial de la ATP, consumó su triunfo sobre Almagro (11) en una hora y 53 minutos, e inscribió su nombre en la lista de campeones del ATP porteño, que corona por cuarta vez consecutiva a un español, tras los títulos de Tommy Robredo en 2009, Juan Carlos Ferrero en 2010 y Almagro en 2011.
El tenista nacido en Javea, Valencia, hace 29 años, había eliminado en forma sucesiva a los argentinos Andrés Molteni (237) y Facundo Bagnis (162), al chileno Fernando González (263) y al cordobés David Nalbandian (85), y hoy sacó a relucir su "chapa" de `top ten` y una llamativa paternidad sobre Almagro.
Es que Ferrer le ganó las nueve veces que se enfrentaron, cinco en finales, las anteriores en Bastad 2007, Valencia 2008 y Acapulco 2011, siempre en polvo de ladrillo, y desde los fríos números de la estadística se puede explicar gran parte de lo que sucedió esta tarde en la cancha.
Si bien Almagro no le pudo ganar nunca, varias veces estuvo cerca y en Buenos Aires le faltó la paciencia que se requiere para doblegar a un `frontón` como Ferrer, dueño de una velocidad de piernas admirable.
El el set inicial, Almagro estuvo más firme desde el fondo de la cancha, dominó con la potencia de su derecha (aunque también definió de revés), y marcó diferencias ante un rival que se mostró errático como nunca antes en el torneo.
El murciano tiró verdaderos `palazos` y se llevó el parcial por 6-4 en 37 minutos, ante un estadio repleto por 5.000 personas que se inclinaron abiertamente en favor de Ferrer, pese a que este había eliminado a tres argentinos, uno de ellos nada menos que Nalbandian, el símbolo del equipo nacional de Copa Davis.
En el segundo parcial Ferrer varió la táctica, jugó pelotas más profundas y con eso impidió que Almagro tomara la iniciativa, que tuviera el control del partido.
El valenciano, campeón este año en Auckland, quebró el servicio de Almagro, se adelantó 2-0 y luego, fiel a su estilo, es decir muy concentrado y con un ritmo infernal, controló el juego sin pasar apremios y se llevó el set en 41 minutos, lo que dejó las cosas igualadas, como al principio.
En el tercer y definitivo set, Almagro arriesgó y atacó en casi todos los puntos, pero sus terribles `latigazos` no alcanzaron para doblegar a un tenista como Ferrer, al que para ganarle un punto y ponerlo en jaque hay que rematarlo tres o cuatro veces.
Ferrer había sido finalista en Buenos Aires en 2010 y hoy se alzó con justicia con el trofeo, luego de una semana a puro tenis en la Argentina.Ferrer esperó su momento, aguantó el peso de la pelota de Almagro y contragolpeó de manera excelente, además quebró dos veces (para 2-1 y 4-1) y concretó una actuación sólida, convincente, que le permitió cerrar cómodo por 6-2 sin sobresaltos, un partido que en el principio se le había hecho cuesta arriba.
En Buenos Aires se disfrutó de jugadores de primerísimo nivel, y sobre todo de ráfagas de talento de Nalbandian, el ídolo del público argentino, y también se apeló al sentimentalismo en el partido que despidió al chileno Fernando González, quien transita sus últimos días en el circuito y también fue víctima de Ferrer.
Hubo otra vez campeón español y para recordar un festejo argentino hay que remontarse a 2008, cuando el cordobés Nalbandian se quedó con el trofeo, en épocas doradas para la "Legión", que gozaba con tenistas del calibre de Gastón Gaudio, Guillermo Coria, Guillermo Cañas, Agustín Calleri y José Acasuso, hoy retirados de la actividad.
Será entonces cuestión de esperar hasta 2013 para intentar acabar con el dominio español en el ATP porteño, que en esta edición también se extendió al dobles, puesto que hoy, previo a la final de singles, Fernando Verdasco y David Marrero cantaron victoria en pareja, en otro día feliz para la "Armada".

sábado, 28 de enero de 2012

Serbia y Dinamarca disputarán final del Europeo de balonmano

La selecciones de Serbia y Dinamarca se medirán el domingo por el título del campeonato Europeo masculino de balonmano, tras imponerse hoy a Croacia y España, respectivamente.
La selección de Serbia consiguió acceder a la gran final del torneo que se celebra en su país, tras derrotar 26-22 a Croacia.
Los locales se impusieron en una semifinal balcánica en la que basaron su victoria en una gran segunda parte, donde sobresalió Momir Ilic, que finalizó el encuentro con ocho goles.
La selección croata plantó cara e incluso fue mejor que Serbia por momentos durante la primera mitad.
Sin embargo, durante la segunda mitad la presión del público presente en el Belgrado Arena hizo bajar el rendimiento de los croatas, que encajaron un parcial de 3-0 en los primeros minutos del segundo acto.
Por su parte, España se quedó fuera de la gran final del Europeo al caer contra los daneses por 24-25 en un partido en el que, aparte de la mala suerte, faltó la misma contundencia ofensiva que hubo cuando tocó defender. Ahora toca luchar por un bronce que no tiene por qué saber a menos.
Dinamarca, subcampeona del mundo, y verdugo de los españoles el año pasado en el Mundial de Suecia en esta misma instancia, se impuso por ofensiva.
Los nórdicos sólo habían conseguido ser quintos en el último Europeo y ya tienen seguro regresar al podio, después de sus tres bronces consecutivos entre 2002 y 2006, y su único título, en 2008.
En tanto, los españoles, que habían firmado un gran torneo en el que derrotaron a la campeona mundial y olímpica Francia, sufrieron su primera victoria en este Europeo en el peor momento.

Australia: Djokovic-Nadal, la gran final

El número uno del mundo, Novak Djokovic, y el número dos, Rafael Nadal, jugarán este domingo su tercera final de Grand Slam consecutiva para definir al campeón del Abierto de Australia.

Nole quiere sumar su tercera corona en Melbourne y su quinto título en un Grand Slam, el cuarto en un año.

El español tiene la oportunidad de aumentar su palmarés con su segundo Abierto de Australia, que sería el undécimo Grand Slam de su carrera, aunque para ello deberá superar una nueva reválida ante el serbio, quien le derrotó el pasado año en las seis finales que jugaron.


El jugador balcánico también se impuso a Nadal en Wimbledon y el Abierto de Estados Unidos, arrebatándole, tras la final del torneo británico, el numero uno del mundo.

Además, Djokovic fue capaz de derrotar a Nadal en su propio terreno, la tierra batida, en las finales de los Masters 1000 de Madrid y Roma, además de en pista rápida en los primeros dos Masters 1000 de la pasada temporada, en Indian Wells y Miami.

"Puede que tenga una ventaja mental sobre él", reconocía Djokovic tras ganar su semifinal ante el escocés Andy Murray, si bien el de Belgrado matizó que esta final en Melbourne es "un nuevo desafío" ya que se trata de una temporada diferente.

Por su parte, Nadal aseguró que no supone para él una motivación extra jugar de nuevo contra el número uno, porque su objetivo es superarse a sí mismo, "no a Federer, Djokovic o Murray", si bien trasladó la presión a su rival al afirmar que "es el favorito", y que la presión es para el balcánico porque es "el número uno, defiende el título y, de perder, lo haría ante un jugador al que ha ganado las últimas seis veces".


Djokovic contará a su favor con haber dispuesto de un día más de descanso, tras jugar su semifinal el jueves, mientras que Djokovic dispondrá solo de un día y medio para reponerse de la paliza físico que le exigió Murray en semifinales, tras casi cinco horas de partido.

Lo cierto es que las sensaciones de uno y otro parecen diferentes a las del pasado año. Djkokovic, pese a que ha exhibido un gran nivel, no ha alcanzado el tenis excelso de 2011 y ha demostrado algunas debilidades en sus dos primeros sets ante David Ferrer, en cuartos, y en las semifinales ante Murray, quien tuvo al alcance de su raqueta la victoria.

Además, Nadal ha mejorado sensiblemente en su juego y en su intensidad mental en la pista respecto a los últimos meses de la pasada temporada, como él mismo reconocía: "Ahora estoy ganando por tenis, no solo por otras cosas".


A pesar de que una inoportuna lesión en el hombro en el inicio de la pretemporada le impidió entrenar las variaciones que había decidido con su equipo poner en práctica este año, Nadal ha comenzado a notar los frutos en este torneo, con un tenis más agresivo y una mayor intensidad mental durante todos los partidos.

No en vano, el español lleva solo un golpe ganador menos (218) que Djokovic en Melbourne, aunque con su golpe de derecha logró 117 ganadores por 77 del balcánico, quien se mostró más efectivo con el revés, con 62 por 37 de Nadal.

En partidos a cinco sets, se han enfrentado en siete ocasiones, con cinco victorias para el español, dos veces en Roland Garros, en una eliminatoria de Copa Davis, en Wimbledon y en el Abierto de Estados Unidos; los primeros triunfos de Djokovic llegaron el pasado año en las finales de Wimbledon y el Abierto de Estados Unidos.