jueves, 30 de junio de 2011
River Plate enfrenta una realidad díficil
Villa: "Ojalá me retire en el Barça"

El asturiano ha insistido en que su gran ilusión es terminar su carrera futbolística en el club azulgrana: "Me gustaría tener la capacidad de retirarme en el Barça aunque sólo tengo 29 años. Sería muy bonito. Quiero estar en el Barça el máximo tiempo posible "
Cesc y Alexis
Preguntado sobre las posibles incorporaciones de Cesc Fábregas y Alexis Sánchez, Villa ha destacado su calidad: "Son dos jugadores muy buenos a nivel individual y también colectivo. Supondría un salto de calidad muy grande".
"Mata es como un hermano"
El nombre del valencianista Juan Mata también ha sonado últimamente como un posible refuerzo azulgrana para la próxima temporada. Villa ha visto con buenos ojos compartir vestuario con el delantero. "Imaginaos si me haría ilusión. No sólo como jugador sino lo que supondría personalmente para mí. Es como un hermano y volver a tenerlo cerca sería como un sueño ", añadió.
Lo mejor ya pasó

"Federer es el más grande de mi deporte, es el mejor jugador del mundo. Para mí es un honor jugar contra él, pero obviamente estoy feliz por haberle ganado"
Jo Wilfried Tsonga
- "Esto es parte de un proceso. Es una caída más fácil de digerir que la de 2010. Quizá me duela más adelante, pero lo dudo. Es una decepción, pero podré seguir adelante"
Roger Federer
título sólo tiene Roger en el año, en Doha; 67 en su carrera.
11errores no forzados tuvo apenas contra 22 del francés.
2009fue su último título en Wimbledon, en una inolvidable final con Andy Roddick.
LONDRES.- Es historia. La bola vuela demasiado lejos y sella el final. Acaso, para los más exigentes, puede ser el final de una era. Maléfica e insolente, no tiene idea de lo que representa ese golpe contra el césped, detrás de escena. La pelota es un demonio que juguetea con la historia, con el jugador más brillante de todos los tiempos en el arte de las raquetas. Se siente, casi se toca la historia misma en la Catedral tensa y dramática: Roger Federer acaba de perder mucho más que un partido. Acaba de completar, acaso, el círculo de sus mejores años. Lo que quede, lo que siga, ahora sí serán retazos de una leyenda. No está desconsolado: eso es lo más doloroso. Entiende el paso de la vida más que sus millones de adoradores. Crack de la excelencia, ganador entre campeones, sólo el ídolo sabe cuándo será el principio del final. Quizá sea mañana. O no. Acepta perder el Gran Roger, cuando espera las volteretas de su enfervorizado vencedor para marcharse juntos a los vestuarios.
Ahí es cuando debe estar pensando que todo tiempo pasado fue mejor. El mejor de todos los tiempos.
Cuartos de final de Wimbledon, idéntico desaire como en el año anterior, se asemeja a una trompada en el estómago para el suizo danzarín, que no puede alcanzar al gran Pete Sampras, con siete grandes sobre la hierba. Primera vez que pierde en un Gran Slam, tras 178 partidos, luego de estar dos sets arriba. Jo Wilfried Tsonga lo hizo: una pantera arrolladora, potencia en estado bruto y un optimismo a prueba de mitos. El francés celebra el fin de todos los tiempos. Salta como un canguro, un mamífero devorador de leyendas. Logra el milagro: gana por 3-6, 6-7 (3-7) y un triple y magnífico 6-4. Maliciosa suele ser la realidad: acaba de ganarle a la historia misma y su nombre apenas cabe en un epígrafe.
Habla en inglés, en francés, en suizo, en alemán. Habla el Gran Roger sin desconsuelo: entiende el juego del presente. Como no lo comprenden sus fanáticos. Está erguido, celestial, para algunos. Es un animal herido, con la sangre fresca, para otros. Lo comprende Tsonga, que pierde los dos primeros sets y, sin embargo, lo descubre humano. Ahora resulta que Roger es un ser humano. Un dios terrenal. Que danza en esos primeros juegos, en puntas de pie y se encamina a otra semifinal de las grandes. No juega nada mal el suizo, no es el partenaire que suele ser con Rafa Nadal. Es el actor de una comedia con lo de siempre: saque y derecha en movimiento teatral. Es el único sujeto del circuito que desprecia a la potencia. No la precisa.
Sin embargo, los envíos paralelos del francés, el revés impertinente, un servicio que debe envidiarle hasta el propio Del Potro y esa sensación de que disfrazar la realidad está dentro de las posibilidades, hacen el resto. Perder es un verbo que no solía conjugar el gran maestro. No lo conocía. Lo novedoso: pierde sin jugar nada mal.
Adiós a otro grande; Melbourne versión 2010 fue su última vez. Adiós a volver a ser número uno; mayo de 2010, para alguien de su estilo, parece un siglo. Adiós al señor Londres, el que ahora sueña cerrar el círculo dentro de un año, desafiante para los Juegos Olímpicos, su última gran apuesta. Aunque los grandes, con Nueva York a la vuelta de la esquina, son debilidades propias de su estilo. Casi al límite de los 30 años, sólo motivado en las grandes citas y, sobre todo, en la imaginación de vestirse con una medalla dorada en el círculo de su cuello.
La Catedral lo despide a lo grande. Eso es lo que hace: despide a una leyenda. "Aquí empezó todo", había contado días atrás, con la emoción instalada en su retina por su primer Grand Slam, Wimbledon versión 2003. Ocho años después, convertido en el bronce, guarda la raqueta y levanta la mano derecha. Se despide en el túnel de la historia.
Sólo dos veces cayó tras ir 2-0 en setsFederer perdió dos veces cuando estaba 2-0 arriba: en las semifinales de la Copa Davis en 2003, el australiano Lleyton Hewitt se impuso por 5-7, 2-6, 7-6 (7-4), 7-5 y 6-1. Y en la final del Masters de 2005, en Shanghai, con un magnífico David Nalbandian; fue 6-7 (4-7), 6-7 (9-11), 6-2, 6-1 y 7-6 (7-3).
Djokovic sufrió ante Tomic y ya piensa en el número 1
LONDRES.- Nole pide que lo ignoren. Que el gran triunfador, aunque haya perdido, es su adversario. Bernard Tomic tiene 18 años y un grave problema de identidad: sus padres son croatas, nació en Alemania y vive y representa a Australia. Tiene claro algo: juega con la precisión de un relojero suizo.
Novak Djokovic no jugó nada bien y su rival utilizó las bandas como si se tratase del living de su casa. Ganó el serbio por 6-2, 3-6, 6-3 y 7-5 y se encontrará mañana con Tsonga. Con una doble misión: si gana, será finalista de Wimbledon. Pero si gana, sobre todo, será automáticamente el próximo número uno. ¿Da vueltas ese dato en su cabeza? El serbio dice que no. Pero?
Nadal, sin dolores en el talón, pisó fuerte ante FishLONDRES.- El segundo partido en la cancha uno se juega casi con la misma intensidad. Es un escenario colorido, con clima futbolero, suerte de Bombonera del primer mundo. El español Rafael Nadal hace lo que suele hacer siempre: no hay dolores ni heridas en los talones que lo destrocen. Tiene a Djokovic en su espalda, pero sigue adelante con la fuerza de los elegidos. Alcanza las semifinales el campeón defensor, luego de una esforzada victoria contra el norteamericano Mardy Fish, uno de los mejores amigos de Juan Martín del Potro en el circuito, por 6-3, 6-3, 5-7 y 6-4. Jugó infiltrado y, como buen guerrero, no le importa: "Retirarme de Wimbledon, sólo si no puedo caminar".
Murray necesitó sólo tres sets para seguir soñandoLONDRES.- ¿Presión? ¿Qué significa esa palabra? Utilizada hasta la zozobra en el mundillo del deporte, el escocés Andy Murray la evita con su artística manera de defenderse, tanto dentro como fuera de las canchas. Es el único, de los tres fantásticos que siguen su marcha, que para alcanzar las semifinales precisa apenas de tres sets. Lo justo y necesario: le gana al español Feliciano López ("Deliciano", como lo llama su madre) por 6-3, 6-4 y 6-4 y sigue su marcha británica en el anhelo de conquistar Wimbledon luego de 75 años. Por ahora, siempre observado con malicia por su madre y con dulzura por su novia, su espíritu de juego se reparte parejo: entre la defensa y el ataque.
lunes, 27 de junio de 2011
Partidos de los cuartos de final del torneo de Wimbledon 2011 Leer más en Suite101: Partidos de los cuartos de final del torneo de Wimbledon 2011 | S
Los cuatro máximos favoritos siguen en carrera en lo que será una definición atrapante de la edición 2011 de Wimbledon. Rafael Nadal debió trabajar mucho para superar a Juan Martín del Potro. Novak Djokovic sigue en su camino hacia el n° 1 del mundo.
El otro jugador sin preclasificación es Feliciano López, que eliminó a Andy Roddick en tercera ronda y está cumpliendo un gran torneo. España es el único país con dos representantes en cuartos de final.
Rafael Nadal no da tregua
El nº 1 del mundo debió transpirar muchísimo para a Juan Martin del Potro. No falló en los momentos claves y se llevó dos tie breaks ante un gran sacador. Nadal está demostrando que en los momentos de definición, esos que pueden inclinar el trámite del partido para uno u otro lado, no falla. Lo demuestra el hecho de haber ganado ya cuatro tie breaks (los otros dos ante Gilles Muller) frente a jugadores con grandes servicios. Rafa acumula 18 victorias consecutivas en Wimbledon y necesita seguir ganando para no perder el nº 1 del mundo. En cuartos de final el rival será Mardy Fish, que logró una estupenda victoria en tres sets sobre el último finalista de Wimbledon, Berdych El estadounidense es un gran jugador sobre césped y seguramente no será un encuentro sencillo. Pero Nadal ya le ha ganado cinco veces, en las que perdió un solo set. Además, dos de esos choques fueron sobre césped, en Wimbledon 2007 y en Queen's 2006. El campeón defensor está presente y en buena forma.
"Nole" juega contra la revelación australiana
Novak Djokovic no tuvo ningún inconveniente para superar a un flojo Michael Llodra que jamás fue rival para el serbio. En cuartos de final chocará con la gran sorpresa de este año en Londres, Bernard Tomic. Será el primer enfrentamiento entre ambos jugadores. "Nole" acumula 45 victorias en lo que va del año y tan solo una derrota. Está en un nivel tremendo y a las puertas del número uno del mundo. Si Djokovic quiere llegar a la cima del Ranking sin importar lo que haga Nadal, deberá llegar a la final del torneo.
Roger Federer, por su séptima corona
Después de un primer set muy parejo que Mikhail Youzhny se terminó llevando en el tie break, Roger Federer puso las cosas en su lugar y dio vuelta el marcador con un triple 6-3 para acceder a los cuartos de final por novena vez consecutiva en Wimbledon, su segunda casa. Su rival allí será el francés Jo-Wilfried Tsonga, que logró una gran victoria en tres sets frente al español David Ferrer. El historial favorece al suizo por 4-1, incluidas dos victorias este año, en Doha y el masters 1000 de Roma. El ganador de esta llave iría contra Djokovic, por lo que se podría repetir esa increíble semifinal de hace unas semanas en Roland Garros.
Andy Murray, la esperanza local
"Tengo la sensación de que ganaré Wimbledon", dijo Andy Murray antes del inicio de torneo. Por ahora, el escocés está cumpliendo. Después de un primer set muy parejo ante Richard Gasquet y que se terminó definiendo en el tie break, el nº 4 del mundo fue creciendo y cerró una gran victoria en tres parciales ante la mirada de los duques de Cambridge. De esta manera, Murray accedió a los cuartos de final en Londres por cuarta vez consecutiva. Allí se enfrentará al español Feliciano López, que se recuperó después de estar dos sets abajo ante el polaco Kubot. El historial entre ambos favorece al local por 4-0, incluyendo dos victorias el año pasado, pero será el primer enfrentamiento sobre césped.
Está claro que el británico tiene una enorme oportunidad de llegar a las semifinales, en donde chocaría con Nadal o Berdych. Murray busca además cortar con 74 años sin títulos para jugadores británicos en la "Catedral del tenis".